Aprovecha septiembre para instalar la calefacción

Septiembre es el mejor momento para poner nuestra vivienda a punto y prepararnos para el invierno. Los días siguen siendo largos y el clima todavía acompaña, por lo que se trata de un mes ideal para hacer obras en casa y sufrir los mínimos inconvenientes. Por eso, si estás pensando en instalar la calefacción en tu hogar, éste es el momento oportuno. En Zaimo te mostramos las diferentes opciones entre las que puedes elegir y te contamos sus pros y sus contras, para que puedas decidir cuál es la que mejor se adecúa a tus necesidades.

¿Cuál es el sistema de calefacción más adecuado para ti?

Los diferentes tipos de calefacción que están disponibles hoy en día se pueden dividir según la fuente de la que obtengan la energía (eléctrica, gas, eólica, solar, geotérmica o biomasa) o según el sistema empleado para transmitir el calor (eléctrica por acumuladores, eléctrica por convectores, calderas con radiadores de agua, suelo radiante, etc.). Te mostramos algunos de ellos:

  • Calefacción de gas: Es una de las opciones favoritas de los españoles a la hora de instalar la calefacción en su vivienda. Permite elegir entre tres tipos diferentes de combustible: gas natural, gasóleo C o gas propano. Su principal ventaja es la autonomía de la caldera: el gas llega a través de una tubería, por lo que el usuario no tiene que preocuparse por recargarla. Además se trata de una energía limpia, segura y que no contamina, capaz de distribuir el calor de forma regular por toda la casa. Entre sus inconvenientes podemos apuntar el hecho de que su precio está yendo en aumento. La tarifa de gas natural para consumos menores de 5.000 kWh fija el kWh en un precio fijo de 5,75 €, mientras que la tarifa para consumos superiores a 5.000 kWh, regula el precio del kWh en 5,08 euros.
  • ¿Cuál es el sistema de calefacción más adecuado para ti?Calefacción por suelo radiante: El suelo radiante es una de las opciones más confortables para las regiones frías, ya que permite un reparto de calor uniforme por toda la casa. Entre sus ventajas encontramos el ahorro de espacio que supone no tener que instalar uno o dos radiadores en cada habitación de la casa, con el inconveniente estético que ello supone. Además, gracias a la ausencia de circulación de aire en la habitación, se reduce significativamente la cantidad de polvo, y no reseca el ambiente: un detalle que evita la aparición de ácaros y el desarrollo de alergias. Su principal inconveniente es la elevada inversión inicial y las obras que trae consigo, ya que exige levantar el suelo de la vivienda.
  • Calefacción eléctrica por acumuladores: La calefacción eléctrica es una buena opción en zonas en las que el invierno no es excesivamente frío o en pisos pequeños, que se calientan en cuestión de minutos. Entre sus ventajas vemos que presenta una instalación sencilla, que ni siquiera requiere obra, y se trata de un sistema seguro y de fácil su mantenimiento. Como inconveniente apuntamos una vez más el precio del kWh, que en la actualidad ronda los 7,50 euros.