Come en la oficina de forma barata y saludable

Cuidar de tu salud y de tu bolsillo, comiendo en la oficina, es posible. Olvídate de bajar todos los días a comer a la cafetería de turno y comienza a preparar tus propios tuppers de manera sencilla, sana y económica. Ensaladas, salmorejo, ensaladillas, cremas de verduras, arroces… En Zaimo te damos ideas para que empieces a preparar, hoy mismo, tu nuevo menú.

Consejos para comer bien en la oficina

Antes de empezar, echa un vistazo a estos consejos para ahorrar tiempo y dinero preparando tu tupper en casa:

  • Aprovecha los fines de semana para planificar tu menú semanal y comprar los alimentos necesarios. De esta forma no te encontrarás, en el último momento, sin alguno de los ingredientes de tu receta y no tendrás que darle vueltas a la cabeza cada tarde pensando en qué comer el día siguiente.
  • Hazte con unos tuppers resistentes, que puedas calentar bien en el microondas y que no te den problemas a la hora de cerrarlos y transportarlos.
  • Aprovecha los botes de vidrio de las conservas o los botellines de agua para transportar las cremas de verduras, gazpachos y salmorejos sin riesgo de que se derramen.
  • No prepares salsas muy espesas para acompañar tus platos. Es preferible dejarlas un poco más líquidas de lo habitual, ya que espesarán de un día para otro.
  • Nunca aliñes las ensaladas antes de salir de casa, ya que las lechugas y las hojas de verdura se reblandecen. Llévate el aceite y el vinagre en bolsitas o en pequeños recipientes individuales, y añádelos a tu ensalada justo en el momento en el que la vayas a tomar.
  • Cuando se come en la oficina, por lo general, solo suele llevarse un plato y un postre. Para complementar tu alimentación y no pasar hambre hasta la hora de salir, puedes llevarte un zumo o un batido para tomar a media tarde, junto con unas galletas o alguna pieza de fruta o de bollería.

5 ideas para preparar tu ‘tupper’ y comer en la oficina

  1. Come en la oficina de forma barata y saludableEnsaladilla campera: Pon un huevo a cocer y, por otro lado, trocea una patata, una zanahoria y un calabacín y cuécelos, al punto, en una cacerola. Cuando estén listos, los escurrimos y refrescamos, y los colocamos en el tupper junto con el huevo cocido y troceado. Lo salpimentamos todo y, según el gusto, podemos añadirle también unos daditos de queso y unas aceitunas negras. Cuando vayas a comerlo, alíñalo y, si te gusta, añádele unas cucharaditas de mayonesa para darle aún más sabor.
  2. Salmorejo andaluz: Pon en remojo una porción de pan de aproximadamente 150 gramos y, mientras tanto, pela bien y trocea cinco tomates medianos. Tritúralos con la batidora y cuélalos para eliminar todos los pellejos. A continuación, mézclalos en el vaso de la batidora con el pan, 120 ml de aceite de oliva virgen extra, un chorrito de vinagre, medio diente de ajo y un poquito de sal, y bátelo todo bien. Mételo en la nevera para que esté bien fresco y, cuando vayas a tomarlo, puedes añadirle un poquito de huevo cocido troceado o unas virutas de jamón serrano, según tus preferencias.
  3. Risotto de champiñones: Cubre el fondo de una cacerola con aceite de oliva y rehoga una cebolla mediana picadita. Añade los champiñones, deja que se sofrían, salpiméntalo todo y añade un chorrito de vino blanco. Cuando se evapore el alcohol, incorpora el arroz y mézclalo todo bien, removiendo con una cuchara de madera. Agrega un par de tazas de caldo de verduras y déjalo hervir, añadiendo un poquito más de caldo si es necesario, hasta que consideres que el arroz esté en su punto. En ese momento, apaga el fuego y deja que el arroz repose durante varios minutos. Cuando haya perdido el calor, mételo en el tupper y ya estará listo para disfrutarlo en la oficina.
  4. Crema fría de calabacín: Pela y corta en rodajas un calabacín de tamaño mediano y media cebolla pequeña o una cebolleta. Rehógalo todo en una cazuela con un poco de aceite de oliva y sal, hasta que esté bien pochado. Añade a la cazuela dos patatas peladas y troceadas, y remuévelo todo para que las verduras se impregnen del sabor de la mezcla. Salpimenta al gusto, añade medio litro de agua y deja cocer a fuego suave durante una media hora. A continuación, tritúralo todo y déjalo enfriar antes de meterlo en el tupper. A la hora de comerlo, y según tus gustos, puedes añadirle unos picatostes o un poquito de queso rallado para completar la receta.
  5. Ensalada de lechuga y lombarda: Rellena tu tupper con varias hojas de lechuga y de lombarda, acompañadas de zanahoria rallada, un tomate troceado o unos tomates cherry –según lo que más te guste-, aceitunas, y unas rodajas de mozzarella fresca. Cuando vayas a comerlo, alíñalo a tu gusto. Es una receta sana, rapidísima y perfecta para los amantes de las ensaladas.

Sugerencias para un postre sano y económico

Come en la oficina de forma barata y saludablePara completar el menú no puedes olvidarte del postre. En función de la comida que hayas preparado y de tus propios gustos, puedes incluir un postre ligero y saludable o, quizás, más dulce y sabroso.

Llevarte una pieza de fruta siempre es una buena idea: un plátano, una manzana, un melocotón, fruta de temporada o una mezcla de varias frutas en forma de macedonia. En muchos supermercados encontrarás, además, bolsitas de fruta triturada, que vienen muy bien para llevar de viaje y que pueden ser también muy prácticas para llevarnos a la oficina y tomar fruta de forma sencilla, sin necesidad de pelarla ni de mancharte las manos.

Otra opción sana y económica puede ser llevarte un yogur, una cuajada o un batido de frutas y leche casero, que puedes preparar sin problemas el día anterior y llevarlo en una botellita.

Y si eres muy goloso y no puedes pasar sin algo dulce, puedes rematar tu menú con unas natillas, un flan de huevo, una mousse de limón o de chocolate, o una chocolatina.