Cómo adaptar el baño a las personas mayores

El baño es un espacio fundamental en nuestro hogar y por esta razón debe ser accesible a todo el mundo. A veces cambiar la bañera por la ducha o la instalación de otros elementos no es un capricho sino que se convierte en una necesidad. El tiempo no perdona y llega una cierta edad en la que nuestra salud o movilidad nos pide una reforma en nuestro baño. Con este cambio lo que estaremos adquiriendo será más confort y, sobre todo, mayor calidad de vida.

A continuación, en Zaimo te mostramos una serie de elementos que nos ayudarán a adaptar nuestro baño a las necesidades de las personas mayores.

Cómo facilitar el acceso al baño a las personas mayores

Empezaremos por algo sencillo y necesario como es la instalación de una ducha, puesto que es más segura y práctica. Pero, ¿qué tipo de ducha elegimos? Lo mejor es evitar aquellas que tengan pequeños escalones u obstáculos que dificulten el acceso de los más mayores y puedan provocar un tropezón o una caída.

Otro detalle esencial para hacer el acceso más fácil es la instalación de un asa o barra de apoyo antideslizante, que deberá estar colocada a la entrada de la ducha y a una altura accesible para la persona que lo va a utilizar. Este tipo de accesorio también nos será muy útil para utilizarlo en el inodoro, ya que existe la necesidad de utilizar fuerza para agacharse y reincorporarse.

También resulta indispensable, para aquellas personas que no pueden mantenerse de pie, un asiento de ducha, que debe colocarse a una altura que resulte cómoda para la persona mayor en cuestión.

Pasos para reformar el baño

pasos para reformar el bañoEs cierto que cuando nos encontramos con algún tipo de necesidad el estilo y la decoración son temas secundarios, que podemos obviar o prestarles menos atención. Sin embargo, la calidad y el confort son dos elementos claves que debemos valorar incluso antes de comenzar la reforma.

El primer paso nos lleva a concretar una serie de objetivos como, por ejemplo, los aspectos que queremos reformar o aquellos elementos que deberíamos incluir en nuestro mapa de reformas. Es recomendable ponerse en manos de un especialista, que nos eche una mano a la hora de elaborar un plan de actuación.

Él nos pondrá al día sobre aquellas novedades que han salido al mercado en los últimos meses y que pueden facilitar aún más la comodidad de nuestros mayores. Si lo preferimos, también podremos servirnos de Internet y comprar online los elementos que queremos instalar. De esta forma, tendremos la oportunidad de obtener numerosas ventajas, puesto que nos puede suponer un precio más barato y una mayor comodidad.

Para la reforma, lo más recomendable es fijarnos un presupuesto que no sobrepase nuestros límites, aunque cuando hablamos de salud y comodidad no debemos escatimar en gastos. El gasto total aproximado puede ir desde los 500 euros de una sencilla reforma de bajo costo hasta los 5.000 euros, dependiendo del tipo de calidad de los productos y de la obra requerida.