Cómo elegir un buen colchón

La calidad del sueño determina de manera fundamental la energía con la que enfrentamos el día. Dormir en un buen colchón resulta clave para lograr un descanso adecuado para nuestra salud y para evitar dolores de espalda.

Cuando nos disponemos a comprar un nuevo colchón encontramos una variedad tan grande de modelos que, a menudo, resulta difícil elegir. Es importante tener en cuenta su composición y valorar factores como el peso, la estatura, la postura habitual en la que dormimos…

Hasta hace bien poco, era habitual escuchar que los colchones firmes eran los mejores. Sin embargo, con el paso de los años se ha comprobado que el colchón más adecuado es el que se adapta al cuerpo humano, ya que solo de esta forma se puede conseguir una total relajación de los músculos y la espina dorsal puede permanecer recta durante el sueño.

Si te estás planteando adquirir un colchón nuevo y no tienes ni idea de qué debe tener para brindarte un buen descanso, sigue leyendo. En Zaimo te explicamos todos los detalles que debes tener en cuenta a la hora de comprarlo.

La relación entre un buen colchón y un buen descanso

¿Cómo elegir un buen colchón?Pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo y la energía y la vitalidad que presentamos en nuestro día a día tienen una relación muy directa con el número de horas de sueño y la calidad de nuestro descanso.

Las estadísticas nos dicen que, en este aspecto, los españoles no tenemos mucho cuidado, ya que somos los europeos que dormimos en colchones más viejos y, además, quiénes más tardamos en cambiarlos: una media de 12,6 años, mientras que los expertos recomiendan cambiar el colchón cada 10 años.

Si tu colchón ya ha superado la década, no pongas en riesgo tu salud. Quizás tu situación actual no te permita comprar ahora mismo un colchón, pero en ese caso dispones de la opción de pedir un préstamo personal a medida, que se adapte a tus necesidades y te permita devolver el dinero en cómodos plazos de hasta 48 meses, sin papeleos ni gastos ocultos.

Las características de un buen colchón

Existen dos parámetros clave que debemos valorar a la hora de elegir un buen colchón: la elasticidad y la firmeza que presenta. Para disfrutar de un buen descanso lo ideal es que la superficie del colchón no sea demasiado rígida, de manera que pueda adaptarse a la forma de la columna vertebral, y que conserve un punto óptimo de elasticidad, que evite dolores de cuello y de cervicales. Un colchón adecuado tiene que respetar la curvatura natural de la columna cuando duermas boca arriba y mantenerla alineada cuando descanses recostado de lado.

Además, el material que compone el colchón es un aspecto determinante. Hoy en día encontramos una gran variedad: colchones de muelles, colchones de espuma, colchones de látex, colchones viscoelásticos, colchones de agua…

A continuación pasamos a explicar las principales características que presenta cada tipo, para que puedas averiguar cuál se adapta mejor a ti y a tus necesidades.

  • Colchón de muelles: Es el tipo de colchón más común y más vendido hasta la fecha. Se compone de un sistema de muelles forrado con varias capas de tejido acolchado. Presenta bastante elasticidad y un gran nivel de transpiración, por lo que suelen ser una buena opción para aquellas personas que sudan mucho. Sin embargo, los muelles van cediendo con el tiempo y perdiendo sus propiedades. Es habitual que, con el paso de los años, se hundan en el centro, favoreciendo posturas incorrectas y posibles dolores de espalda. Si te decides por un colchón de este estilo debes valorar el tipo de acero de los muelles, el calibre del alambre empleado, el número de muelles y buscar un acolchado de calidad y un buen tapizado. Los colchones de muelles independientes son bastante económicos: un colchón de aproximadamente 90 x 190 cm cuesta una media de 200 euros.
  • Colchón de espuma: Los colchones de espuma presentan diferentes tipos de firmeza en función de la densidad de la espuma con la que esté fabricado. Los más comunes son los colchones de espuma de poliuretano, un material mullido y ligero que cuenta con más inconvenientes que ventajas: no regula bien la temperatura, pierde firmeza con el uso y presenta un mal envejecimiento. Puede ser una alternativa económica para equipar las camas de una habitación de invitados o de una residencia de vacaciones, pero no es muy recomendable para el descanso habitual. Los precios de estos colchones varían en función de la densidad. Los más corrientes son los de gomaespuma, que cuestan alrededor de 70 euros.
  • ¿Cómo elegir un buen colchón?Colchón de látex: El colchón de látex combina elasticidad y firmeza a partes iguales. Envejecen muy bien, son antialérgicos y transpirables, y facilitan la circulación sanguínea porque no crean puntos duros. Pueden estar hechos de látex natural o de látex sintético, o bien combinar ambos materiales. Los expertos recomiendan de manera especial esta última tipología para conseguir el soporte idóneo para un buen descanso diario.
  • Colchón viscoelástico: La espuma viscoelástica es un material de última generación que, durante mucho tiempo, se empleó exclusivamente para uso terapéutico, para el descanso de aquellas personas que pasaban por largos periodos de convalecencia. Sus principales características son la firmeza, la resistencia, la termosensibilidad y la reacción ante la presión. De esta manera, el colchón viscoelástico se adapta muy bien a las curvas del cuerpo y a la postura de la columna vertebral, creando un molde perfecto. Es ideal para personas con lesiones en la columna, puesto que reacciona a la temperatura corporal y mantiene la posición natural de la espalda.
  • Colchón de agua: Es el tipo de colchón más pesado y el que necesita una mayor y más cuidadosa conservación. Permite una buena adaptación del cuerpo a la hora de dormir, pero resulta bastante incómodo para las personas que se mueven mucho a lo largo de la noche y para quienes están acostumbrados a dormir boca abajo. Uno de sus principales inconvenientes, especialmente en los meses de invierno, es su frialdad, y el hecho de que no están indicados para dormir en pareja.