Cómo enseñarle a los niños el valor del dinero

A los niños, muchas veces, les cuesta entender el mundo de los adultos, lleno de normas y de patrones establecidos. Uno de los conceptos que más les cuesta comprender y asimilar, en su inmersión en la sociedad, es el valor del dinero. Seguro que muchos de nosotros tenemos algún recuerdo nuestro, de niños, con una sonrisa en la cara porque nos habían dado la propina y pensábamos que, con ella, podríamos comprar todo lo que se nos antojara.

Es habitual que los niños pregunten a sus padres qué es lo que pueden comprar con esa moneda o ese billete que les acaban de dar, porque no comprenden cuál es su valor real y necesitan una referencia que les ayude a hacerse una idea.

Desde Zaimo queremos echaros un cable en esta aventura de educar a los más pequeños en sus primeras lecciones de economía.

Cinco trucos para que tus hijos comprendan el valor del dinero

  1. Busca el catálogo de publicidad de algún establecimiento en el que se puedan encontrar productos de diferentes categorías, por ejemplo, el folleto publicitario de una gran superficie o de un supermercado. Coge tu monedero, procurando tener a mano billetes y monedas de diferente valor, y pone con tus hijos junto a una mesa en la que os encontréis cómodos. Abre el catálogo por una de las páginas en la que puedan aparecer productos que les gusten (por ejemplo, la sección de postres, de aperitivos o de juguetes) y pídeles que seleccionen cuál es el artículo que más les gusta. Explícales cuál es su precio y saca de tu monedero los billetes o monedas que se necesitan para comprarlo. Ponlos sobre la mesa y deja que los niños los toquen y los asocien con su valor real. Repite esta operación con varias páginas del catálogo, para que vayan familiarizándose. Una vez que lo hayan entendido, puedes dejar que sean ellos mismos quienes reúnan el dinero sobre la mesa para ‘comprar’ aquello que más les gusta.
  2. Cómo enseñarle a los niños el valor del dineroAntes de ir a hacer la compra semanal, pídele a tus hijos que revisen la despensa y la nevera y que apunten en un papel los productos que se necesitan. Revisa la lista y asígnales el presupuesto que consideres oportuno. Ve con ellos al supermercado y entrégales una calculadora para que puedan ir sumando los precios de cada producto a medida que los van metiendo en el carro. Cuando lo tengan todo, repasa si el importe total está dentro del presupuesto y, si lo superan, pídeles que revisen lo que han seleccionado y que cambien lo que sea necesario para ajustarse a la cifra de gasto señalada (por ejemplo, pueden cambiar un artículo de marca por otro de marca blanca, o coger un paquete con menor número de unidades para que el precio sea, también, más bajo).
  3. Cuando llegue el fin de semana, juega con ellos a juegos de mesa como Monopoly u Hotel. Los billetes que se emplean no son reales y su valor es imaginario, pero les ayudarán a entender lo que cuesta ganarlo y cómo gestionarlo, el concepto de los préstamos y lo que puede costar, en ocasiones, llegar a fin de mes (en estos juegos, podríamos asociarlo con la casilla de la salida ya que, cada vez que pasa por ella, el jugador recibe una determinada cantidad de dinero).
  4. Organiza con ellos las vacaciones familiares y pídeles que te ayuden a buscar el hotel, los vuelos, los billetes de tren o de autobús, o el coche de alquiler (en el caso de que sean necesarios). De este modo, irán dándose cuenta del dinero que se necesita para hacer las reservas y aprenderán a elegir una opción u otra en función del presupuesto del que se disponga.
  5. Pídeles que te acompañen cuando vayas a sacar dinero al banco o que se sienten contigo frente al ordenador cuando pidas un préstamo online, para que aprendan cuáles son los pasos necesarios y se familiaricen con el proceso oportuno, para el momento en que les llegue el turno de hacerlo a ellos solos.
  6. Cómo enseñarle a los niños el valor del dineroAsígnales una paga semanal, que deberán gestionar ellos mismos. Cada vez que quieran comprar algo, lo harán con ese dinero, de tal forma que, cuando se les termine, tendrán que esperar hasta la siguiente paga para poder darse sus caprichos. De esta manera aprenderán a no derrochar y a suministrar sus ahorros para no quedarse sin dinero antes de tiempo.
  7. Cómprales una hucha para que puedan ir metiendo dentro el dinero que les sobre de la asignación de cada semana. Así comprenderán que, cuando ahorren lo necesario, podrán comprarse ellos mismos aquel juguete que tanto les gusta y que no pueden tener con el dinero de una sola paga. Ésta es una buena forma de que aprendan a ahorrar y a suministrar su propia economía.
  8. Ayúdales a entender la diferencia entre necesidad y deseo. No es malo darse caprichos de vez en cuando, pero los niños deben comprender que siempre hay que anteponer las necesidades y las obligaciones. Demuéstrales que tú no te compras todo lo que te gusta, que muchas veces tienes que renunciar a cosas que la economía familiar no te permite adquirir.
  9. Ve con ellos a la biblioteca y selecciona algunos cuentos que traten temas relacionados con el dinero o con el valor de las cosas, como pueden ser ‘El rey Midas’ o ‘Las aventuras de Tom Sawyer’. Además de estas historias, existen también obras específicas para niños como ‘Mi primer libro de economía, ahorro e inversión’, de la editorial Everest, que les explicará de forma divertida qué es un presupuesto, para qué sirve y cómo se elabora… Incluso les ayudará a comprender conceptos financieros como la inflación.
  10. Enséñales a asimilar de forma crítica la publicidad, para que no se dejen llevar por ella tan fácilmente. Y es que ni si quiera los más pequeños escapan del foco de los mensajes publicitarios con los que nos vemos bombardeados a diario. Es importante que sepan ver la diferencia que existe entre el producto en sí y lo que promete la publicidad con la que se da a conocer y, de este modo, no llevarse a engaños ni ahora ni en un futuro.