Cómo sobrevivir a la cuesta de enero

Año nueva, vida nueva. Eso dice el dicho, sí, pero no es fácil iniciar un nuevo ciclo cuando el bolsillo está temblando después de unas intensas navidades. Y es que ya se sabe: los regalos, las cenas y salidas con amigos, los viajes y los caprichos propios de estas fiestas dejan tocada la economía familiar y convierten en un reto la temida cuesta de enero.

Para ayudarte a superarla, en Zaimo te vamos a dar una serie de consejos que te permitirán poner al día tus finanzas personales y aprender a manejar mejor tu dinero de cara al resto del año.

¿Qué mejor propósito para estrenar 2016 que empezar a mirar por nuestro dinero y comenzar a ahorrar?

10 consejos para superar la cuesta de enero

  1. 10 consejos para superar la cuesta de eneroCoge lápiz y papel y elabora un presupuesto familiar. En una columna, anota los ingresos que entran en casa y, en otra, los gastos, agrupándolos en: gastos obligatorios, gastos necesarios, gastos ocasionales y ahorro. De este modo tendrás claro cuáles podrás dejar para más adelante en caso de que el presupuesto no dé para todo, y no desatenderás los pagos o las compras más importantes. El objetivo del presupuesto es que los ingresos cubran todos los gastos del mes. En caso contrario, tendrás que intentar reducir los gastos y, en la medida de lo posible, aumentar los ingresos.
  2. Controla tus gastos. El alquiler o la hipoteca, el consumo telefónico, eléctrico, el agua y la calefacción suelen ser los gastos más significativos a los que tenemos que hacer frente cada mes. Éste es el mejor momento para revisar tus facturas e informarte sobre las tarifas que te ofrecen otros proveedores. Reduciendo estos gastos podremos ahorrar mucho dinero cada año, y lo notaremos en nuestro bolsillo desde el primer momento.
  3. Aprende a priorizar. Cuando el dinero escasea es fundamental saber distinguir lo necesario de lo accesorio y atender solo lo primero. Ya tendrás tiempo para darte algún capricho cuando mejore la situación, ahora céntrate en terminar el mes en positivo.
  4. Antes de ir a comprar, acostúmbrate a escribir en una lista todo lo que necesitas. Haz un repaso de aquello que te hace falta, teniendo siempre presente el presupuesto y las prioridades de la familia, y anótalo. Una vez en la tienda, no te dejes llevar por tus impulsos y compra solo aquello que tienes apuntado.
  5. Deja en casa la tarjeta de crédito. Cuando salgas a comprar, lleva contigo solo el dinero que tienes planeado gastar, en función de aquello que hayas anotado en tu lista de la compra. De esta manera, aunque flaquee tu fuerza de voluntad y caigas en la tentación de llevarte a casa algún producto que no tenías previsto, verás que no puedes hacerlo porque no llevas en el bolsillo el dinero suficiente y tampoco tienes a mano tu tarjeta.
  6. Compara precios. Antes de hacer la compra semanal, repasa los folletos publicitarios de las distintas superficies comerciales de tu ciudad y compara los precios de los productos que necesitas comprar. Comprobarás que, en ciertos artículos, la diferencia de precio es ciertamente significativa y te merecerá la pena darte un paseo para comprarlos en ese hipermercado, aunque tengas que repartir tu compra entre varios establecimientos.
  7. Aprovecha los descuentos y las promociones. En Internet existen una gran variedad de cupones de marcas reconocidas y tiendas específicas que puedes imprimir, recortar y canjear. No dudes a la hora de ahorrar tiempo y dinero con estos cupones de descuento online, que te permitirán llevarte a casa los productos que estás buscando a un precio mucho más económico y apetecible. También puedes beneficiarte de numerosas promociones que se dan a conocer en las redes sociales de ciertas compañías. Para estar al tanto, conviértete en seguidor de los perfiles sociales de tus marcas y tiendas favoritas, y así conocerás todas sus novedades.
  8. Reduce tus gastos en ocio sin dejar de divertirte. Planifica actividades que no impliquen grandes gastos, como visitar exposiciones gratuitas, organizar un picnic con amigos o una noche de cine en casa. En lugar de ir al gimnasio, opta por hacer ejercicio en casa o al aire libre, siempre que el tiempo lo permita. Limitar este tipo de gastos es un paso básico para equilibrar el presupuesto personal y llegar mejor a fin de mes.
  9. Cambia tus desplazamientos en coche por la ciudad por paseos en bicicleta. De este modo, matarás dos pájaros de un tiro: ahorrarás en gasolina y mantendrás tu cuerpo en forma. Tu bolsillo y tu salud te lo agradecerán.
  10. Implica a toda la familia. No lograrás grandes resultados si tu familia no se implica contigo en esta iniciativa. Hazles saber lo importante que resulta hacer un pequeño esfuerzo, de manera puntual, para poder llegar a fin de mes sin problemas, y pídeles que pongan su granito de arena para alcanzar esa meta. Todos, incluso los niños, pueden colaborar, formándose desde pequeños en una educación financiera responsable que les servirá de gran ayuda en el futuro.

Una ayuda para llegar a fin de mes

Si, a pesar de todo, te resulta imposible estirar el presupuesto familiar hasta febrero, puedes recurrir a dos posibles salvavidas: pedir un adelanto de nómina o solicitar un préstamo personal.

  • Un adelanto de nómina: El anticipo de salario es un derecho recogido en el Estatuto de los Trabajadores. Según el artículo 29, “el trabajador y, con su autorización, sus representantes legales, tendrán derecho a percibir, sin que llegue el día señalado para el pago, anticipos a cuenta del trabajo ya realizado”. Puedes solicitar el adelanto de tu nómina en tu puesto de trabajo y también en tu entidad bancaria, en el caso de que tengas contratado un producto como una ‘cuenta nómina’.
  • Un préstamo personal: Un crédito rápido puede ser una solución de urgencia cuando el dinero no llega a fin de mes. Con los préstamos online de Zaimo puedes solicitar hasta 5.000 euros a través de Internet, sin necesidad de esperas ni papeleos. Solo tienes que indicar la cifra que necesitas y seleccionar el número de cuotas en las que deseas devolverlo y, en cuestión de minutos, recibirás el dinero en tu cuenta corriente.