La economía colaborativa: se comparte todo

Quizá haya sido la crisis económica que hemos sufrido durante los últimos años o quizá sea únicamente que como consumidores nos hemos vuelto cada vez más responsables, adultos o sabios; pero el caso es que la economía colaborativa se ha vuelto cada vez más importante. Quizá por pura necesidad, quizá por pura lógica o quizá por una mezcla de ambas. Lo cierto es que nos hemos concienciado acerca de los recursos de los que disponemos y, sobre todo, de cómo podemos sacarles partido en un momento determinado.

Y es que en los últimos años, y a pesar de las críticas y sus furibundos enemigos (que también los tiene), la economía colaborativa se ha convertido en una parte esencial de nuestras vidas. Se podría entender que se trata de un movimiento prácticamente imparable y que cada vez gana más y más adeptos a esta nueva forma de compartir, usar o reutilizar bienes o servicios. Pero antes de comenzar a analizar los motivos por los que nos hemos vueltos más ‘generosos’ o más ‘confiados’ con este tipo de gestión de los recursos particulares de cada uno de nosotros, comenzaremos definiendo de manera sencilla qué es la economía colaborativa. A grandes rasgos, podríamos señalar que se trata de un intercambio entre particulares (alejado de profesionales de los distintos sectores) de bienes o de servicios que permanecían ocultos o infrautilizados a cambio de una contraprestación económica.

En este sentido, vamos a poner un ejemplo que resulta significativo. En Estados Unidos existen 80 millones de taladros eléctricos que en su vida útil tienen un uso medio aproximado de sólo 13 minutos. ¿Es necesario tener uno guardado en un armario a la espera de usarlo? ¿O es más razonable que exista un lugar al que poder acceder a este artículo, pagar por alquilarlo durante el tiempo de uso que se necesite y listo?

economia-colaborativa-1Mentalidad

Es cierto que el ser humano tiene un concepto de la posesión bastante intrincado en su propia personalidad. Parece algo inherente a la condición humana y, en muchos casos, habrá personas que prefieran poseer algo simplemente por un ‘por si acaso’ que esperar a que les haga falta y recurrir a quien lo tenga y pagar una contraprestación por ese servicio.

Pero, pese a ello, lo cierto es que estamos viviendo un momento de cambio de mentalidad bastante claro. Sobre todo en los más jóvenes, que son los que menos se preocupan del concepto de la prioridad. Lo inmediato, lo rápido, la facilidad de la tecnología para acercarnos a todas estas posibilidades son las que pueden permitir una revolución en el concepto del uso de bienes o de servicios. Tiene toda la pinta de que este cambio ha venido para quedarse y que su difusión en todos los sectores económicos es completamente imparable.

Estamos ante un cambio del paradigma cultural muy notable donde para las personas que se dedican a intercambiar todos estos bienes y servicios a través de la red o a través de otros canales de comunicación la reputación es la nueva moneda. No basta con que des un servicio. Tienes que ser bueno, formal y diligente a la hora de prestarlo.

Y es que ya hay muchas frases de la sabiduría popular que así lo atestiguan, compartir es vivir y la economía colaborativa no es más que eso. Por cierto, un mundo que ya genera según datos del MIT (acrónimo en inglés del Instituto Tecnológico de Massachussets) un tráfico de 110.000 millones de dólares cada año.

Eficiencia

Hay quienes ven en este nuevo sistema de la economía colaborativa una quiebra del propio sistema capitalista; si bien hay quienes lo ven justo desde la otra óptica. En esta lucha entre capitalistas y anticapitalistas los argumentos están enfrentados.

economia-colaborativa-2Los anticapitalistas consideran que se ha producido un parón de la economía y que los propios consumidores son los que se han dado cuenta de que, en determinados supuestos, se les ha cobrado de más por obtener algunos productos. Esa sabiduría del consumidor, que es actor principal en el mercado económico presente, es la que le ha llevado a ser todavía una pieza más importante dentro de este engranaje; sus decisiones son más importantes que nunca y no quiere ser considerado únicamente un mero receptor. Para los contrarios a las tesis capitalistas, además, se trata de un símbolo más de la ineficiencia de los humanos que pueblan el planeta.

Sin embargo, para quienes defienden las teorías capitalistas, esta economía colaborativa no significa más que la propia evolución del mercado en la que todos los actores tienen la posibilidad de convertirse en protagonistas y, por lo tanto, de crear su propia empresa y obtener beneficios económicos con la misma.

Así, por ejemplo, la era de la nueva economía colaborativa lo que hace es crear una nueva forma de emprender derivada de la lógica consecuencia de la digitalización de las sociedades más avanzadas. Además, al conocer los verdaderos precios de los productos y servicios, se puede obtener una mejor valoración de los recursos existentes.

Tipos

A día de hoy existe casi una solución para cada categoría de problema que tengamos. La economía colaborativa nos permite participar de manera sencilla de proyectos que quizá de otra manera no verían la luz por la falta de financiación. Verkami, por ejemplo, es una plataforma de crowdfunding que se dedica a ello.

Pero podemos utilizar el coche de otros para realizar un viaje en lugar de recurrir a otro tipo de transporte público, por ejemplo a través de BlaBlaCar. O podemos ayudarnos con la comida gracias a CompartoPlato. También podemos realizar intercambios de ropa con plataformas como ThredUP. Y si nos gusta viajar y no gastar demasiado, siempre tenemos la opción de compartir el sofá de nuestro domicilio con Couchsurfing.

Mil soluciones a mil problemas diferentes que siguen surgiendo en las necesidades de los consumidores. Es una nueva era donde, con tiempo, la posesión dejará de ser tan importante como lo fue en otros tiempos y se busca la colaboración. Se busca la eficiencia en los recursos. Pero también se ha de pensar en que el gran reto, por ahora, sigue siendo la regulación de todo este sistema.