Pierde los kilos de más y, a la vez, engorda tu cartera

Cuando estudiamos diferentes maneras de perder peso siempre nos llega a la mente que ese proceso nos va a costar más caro incluso que la partida de presupuesto que invertíamos en mantener esa, nuestra, barriga cervecera, que durante tanto tiempo nos ha acompañado en nuestro camino por la vida: dietas de “resultados comprobados” con productos mucho más caros de los que suelen estar en nuestra cesta de la compra habitual, productos milagrosos que nos purgan por dentro y que hacen que el crédito de nuestra tarjeta se agote de forma radical gracias a unos precios prohibitivos, o preparadores físicos de última generación que nos prometen resultados inmediatos a costa de pagar cantidades ingentes de dinero por hora.

Sin embargo, y aunque la gente siga con la creencia de que adelgazar es caro, la verdad es que lo único que necesitamos para perder peso es la convicción de quererlo perder. Y la voluntad es gratis.

Tres consejos para perder peso y optimizar nuestra cartera a la vez

1-. La cesta de la compra, estructurada y sana:

Cuando nos encontramos ya mentalizados de que lo quedieta sana queremos es perder peso, lo primero es empezar a comer de una manera sana y natural. Cambiar nuestros hábitos alimenticios de forma radical y apostar por las frutas, verduras y alimentos no excesivamente grasos como forma de que la cuenta de resultados de nuestro cuerpo sea positiva, perdiendo peso de esta manera.

La cesta de la compra es la definición de cómo vamos a comer, puesto que un alimento que no tengamos a mano será un alimento que no consumiremos. Por ello debemos huir de los productos que todos ya sabemos y que son los que nos condenan a nuestras perennes cartucheras.

Como consejo recomendamos hacer una lista de la compra acorde a nuestros deseos y ceñirnos de forma radical a ella (consejo obvio pero necesario: nunca ir al supermercado con hambre, es imposible luchar contra ella y nos hará comprar mucho más allá de lo necesario).

Ya hemos hablado en este blog en bastantes entradas sobre lo que reduce nuestro presupuesto de la compra adquirir productos de temporada, puesto que se encuentran a un precio mucho más bajo que los que no están en su época. En lo que se refiere a frutas y verduras compensa tanto en temas económicos como en calidad del producto en sí.

2-. No confíes en los productos milagro:

Disminuye tu cintura 10 centímetros en dos semanas, baja 15 kilogramos en dos meses o ponte como Cristiano Ronaldo con un tratamiento mágico en un año.

Lafitness mayoría de estos productos milagrosos no son más que burdas mentiras que tienen como fin sacar el dinero del comprador desesperado por adelgazar sin sacrificarse. Y es que no hay que olvidarse que esto es imposible, que ningún producto podrá hacer que bajemos peso de una manera directa si no compensamos nuestro metabolismo ingiriendo menos kilocalorías de las que quemamos. Esta es la fórmula clave y no hay nada artificial que te pueda ayudar de una manera más directa que tu voluntad. Ella todo lo puede.

Algunos productos incluso son perjudiciales para la salud, porque basan tu pérdida de peso en eliminar ciertos nutrientes del cuerpo que son necesarios y que pueden provocar un déficit alimentario que en ciertas situaciones llega a ser un problema muy contraproducente para tu salud (muchos de estos productos además tienen un efecto rebote muy grande, por el cual recuperamos la mayor parte del peso perdido de una manera radical). Por ello lo mejor es ponerse en manos de un nutricionista de confianza cuyo primer consejo será: la Teletienda no te va a ayudar a adelgazar.

3-. Deporte como base para la pérdida de peso:

El deporte es la clave para que esa balanza de la que llevamos tanto tiempo hablando se compense a tu favor y te ayude en tu caminar hacia un cuerpo esbelto y marcado. Pero no hace falta inscribirse en el mejor gimnasio de la ciudad que nos cueste una parte importante de nuestro sueldo, sólo porque tenga sauna, spa y una piscina de 10 metros cuadrados que al final de año nos daremos cuenta de que no hemos utilizado.

Con salir a correr, para los que tengan una mejor condición física y su cuerpo se lo permita, o incluso a andar, para los que ya no estén en esa etapa de su vida, tendremos suficiente si lo que queremos simplemente es perder esos kilos de más. Si ya lo que deseamos es tonificar muscularmente todo nuestro cuerpo, sí que será necesario que nos apuntemos. Sin embargo, a la hora de elegir el lugar en el que desplegar todo nuestro poderío físico, debemos tener en cuenta qué es lo que queremos hacer para perder ese peso y, en consonancia con ello, apuntarnos en el que más se adecue a nuestros deseos.

En los últimos años se están instalando muchas cadenas low-cost relacionadas con el fitness, sobre todo en las grandes ciudades, con unos precios asequibles para todos los públicos que no nos dejarán excusas si lo que deseamos es ganar nivel muscular, además de perder peso.

Para los que tienen fobia a los gimnasios, la naturaleza ofrece opciones complementarias a los trabajos de fuerza que se llevan a cabo en esas salas de tortura de la Edad Media, que son una buena alternativa y en la mayoría de las ocasiones, gratis. En verano, por ejemplo, la piscina es la mejor opción posible para entrenar el cuerpo entero.

Como conclusión debemos apuntar que querer adelgazar de manera controlada y sana no es simplemente una decisión estética, sino un modo de sentirnos bien con nosotros mismos, de que nuestra salud dé un paso adelante. Pero no por ello tenemos que hipotecar nuestra cartera con este fin, puesto que es posible adelgazar de una manera con la que incluso optimicemos nuestros gastos normales. Adelgazar sí, y barato, también.