Tu jefe deja de pagarte: ¿cómo debes actuar?

Llega fin de mes y tu cuenta corriente espera un ingreso de sueldo que no llega. Pasa otro mes, la deuda sigue creciendo y necesitas tu dinero para pagar las facturas y los gastos del día a día, que no entienden de retrasos ¿Qué puedes hacer en un caso como éste?

Nuestra primera recomendación es que hables con tu jefe y le hagas conocedor de la situación. Explícale lo que está sucediendo y pídele una solución. Muchas veces las cosas se arreglan con una buena conversación y no es necesario tomar otras medidas.

Sin embargo, si después de una reunión con tu jefe o responsable, pasan los días y las cosas siguen igual, tendrás que ser tú quién tome las decisiones. En principio, tienes dos maneras de actuar: puedes reclamarle a la empresa el dinero que te debe o puedes solicitar el fin del contrato por impago o retrasos.

Reclama tu dinero

Ante un caso de impago o de retraso a la hora de ingresar el dinero de tu sueldo, puedes reclamarle a la empresa el dinero que te debe. Para ello, debes presentar una papeleta de conciliación laboral, con la que intentarás llegar a un acuerdo sin necesidad de que un juez intervenga para poner una solución. Puede tratarse de un escrito propio en el que expliques, de forma clara y precisa, la cantidad de dinero (preferiblemente en bruto) que se te debe y en qué conceptos. Si te encuentras un poco perdido en estos asuntos, no te preocupes, ya que todos los servicios ponen a disposición de los ciudadanos un formulario de conciliación para rellenar que, en muchos casos, puedes descargarte en PDF en la propia página web.

Una vez presentada la papeleta en el Servicio Autonómico de Conciliación, éste os citará a ti y a la empresa para un acto de conciliación, en el que intentaréis llegar a un acuerdo a través de la mediación de un letrado conciliador. Si lo crees oportuno, puedes ir a este acto acompañado de un abogado, del mismo modo que la empresa puede recurrir al suyo, pero no es obligatorio.

Una vez concluido el acto, el representante de la empresa, el letrado y tú firmaréis un acta en la que quedará reflejado el resultado de la reunión y las medidas establecidas, en caso de haber llegado a un acuerdo. Si no llegáis a ningún punto en común, puedes interponer una demanda ante los juzgados, para la que deberás aportar el acta de conciliación sin avenencia que habéis firmado.

El acuerdo de conciliación es de obligado cumplimiento, de manera que, si la empresa no lo cumple, puedes reclamar ante el Juzgado de lo Social las medidas oportunas para obtener tu dinero.

Ten en cuenta que dispones de un año, desde el momento en que tendrían que haberte abonado el sueldo, para interponer la reclamación. Una vez que finalice ese tiempo ya no podrás solicitar el pago porque habrá prescrito, así que estate muy atento a los plazos y no pierdas la oportunidad de reclamar lo que es tuyo.

Pide la extinción de tu contrato por impago

Cómo actuar si tu jefe deja de pagarteCuando llegas a una situación insostenible por culpa de los retrasos en el pago de tu nómina puedes tomar la iniciativa de dejar la empresa. Pero ¡cuidado! Si te vas mediante la presentación de una baja voluntaria, eres tú quien incumple el contrato, y te quedarás en una situación de desamparo. En una situación así, lo que tienes que hacer es solicitar la extinción del contrato por impago, de tal manera que se te pueda reconocer una indemnización similar a la del despido improcedente, que es la mayor permitida por la ley.

Para dejar la empresa de esta forma, debes rellenar una papeleta de conciliación que pida la extinción del contrato por impago o retraso y que exija a la empresa el pago del dinero que te debe. Eso sí, debes tener en cuenta que la relación laboral no se extingue presentando este documento, sino que debe ser el juez quien declare que ha finalizado, después de valorar la situación y tomar una decisión. Entre tanto, tus obligaciones con la empresa se mantienen, y deberás acudir a tu puesto de trabajo con normalidad.

En primera instancia no deberás abonar ninguna tasa judicial. Si la demanda no es estimada y si decides recurrir la sentencia, tendrás que abonar las tasas correspondientes, pero te podrás beneficiar del descuento del 60% que se aplica a los trabajadores.

No tengas miedo a empezar de nuevo

Muchas personas tienen miedo de presentar una reclamación o de pedir la extinción de su contrato laboral porque temen que, si pierden su puesto de trabajo, tendrán muchas dificultades para encontrar un nuevo empleo. Y es que, en un contexto de crisis como éste, la búsqueda de trabajo es toda una aventura, más aún si tienes una determinada edad o si no cuentas con demasiada experiencia.

Sin embargo parece que, a medida que pasan los meses, se reducen las esperanzas de cobrar las mensualidades pendientes y tú, por tu parte, no puedes dejar de lado los pagos que te corresponden: el alquiler o la hipoteca, las facturas, la compra. Mientras dedicas tu tiempo a un trabajo que, por el momento, parece ser no remunerado, estás perdiendo la oportunidad de encontrar otro que nutra tu cuenta a fin de mes y cubra realmente tus necesidades.

La decisión sobre cómo actuar es solamente tuya. Valora la situación y, si finalmente te inclinas por dejar la empresa, no tengas miedo a empezar de nuevo. Reforma tu currículum y envíaselo a las principales empresas de tu sector, acompañado de una buena carta de presentación; repasa a diario las ofertas de trabajo de los portales de empleo e inscríbete en todas las que creas que puedas encajar, aunque no cumplas con todos y cada uno de los requisitos; aprovecha el momento para buscar cursos gratuitos que complementen tu formación y que te permitan presentarte como un profesional más completo y mejor preparado.